María Gomensoro se va de Consentidas: "Quiero estar más sola en una eventual conducción"

Luego de 13 años en el programa de Canal 10, la comunicadora resolvió dejar el ciclo que comenzará la temporada 2020 sin ella. A los 45 años, María Gomensoro busca nuevos desafíos para su carrera.



¿Qué características tendrá para ti 2020?

Es un año de cambios y replanteos. Siento que cumplí un ciclo en Consentidas (Canal 10). Hay que cerrar puertas para ver qué oportunidades se abren. Cumplí 13 años alucinantes en el programa. Primero con Carolina García y Emilia Díaz y luego con Sara (Perrone), fue un proyecto muy original para la TV uruguaya en su momento. Ahora estamos acostumbrados a ver tres mujeres en formatos que caminan entre lo periodístico y el entretenimiento. Me refiero a los programas de Canal 4 y Canal 12 que lo hacen muy bien. Pero nosotras fuimos un poco las pioneras irrumpiendo con humor y entretenimiento pero también con contenido. Aprendí mucho en este tiempo. La producción siempre ha sido muy seria. Pero todo eso, agradeciendo primero, lo quiero capitalizar luego en otros lugares.


¿Por qué tomaste al decisión de dejarConsentidas?

Quiero mostrar otras facetas. Quiero estar un poco más sola en una eventual conducción. Toda mi vida trabajé con alguien y está buenísimo pero salir al aire con un equipo es como salir a la cancha en un partido de hockey. No estás sola. Somos 11 jugadoras y cada una tiene su función. Es difícil mostrar la individualidad y más por mi forma de ser. Generalmente soy la que cede, la que hace que todo fluya o la que articula. En ese proceso es difícil encontrar la voz de uno o que los otros la escuchen claramente. En el último año estuve sola en la radio (Recalculando, Radio Carve) y me di cuenta de que necesitaba algo de eso. Que el público tenga la versión genuina de María Gomensoro. ¿Quién es María Gomensoro? ¿Qué tiene para aportar? Además, tengo 45 años y con esta edad quiero abrirme a nuevas oportunidades. Si sigo esperando y me pongo cómoda en el lugar donde ya estoy, como que las cosas no suceden. Necesito desafíos y saber que me estoy probando. Veremos qué surge.


¿Hay ya algún proyecto entre manos?

-No. Quiero cerrar bien la etapa de Consentidas. Fueron 13 años en los que pasamos por muchos momentos y formatos. En este momento estoy dedicada a Recalculando; la radio es un medio exigente que otorga mucho prestigio. Siempre digo que la radio es el mejor entrenamiento, como un gimnasio para el comunicador. La palabra sin imagen tiene otro peso y uno se juega al contenido


-¿Qué devolución tuviste de tus compañeras deConsentidas?

Me entendieron. Claro que para ellas va a implicar un cambio. Habrá que ver cómo se reestructura el programa, Consentidas ha cambiado mucho año a año y seguramente, como sea que se formatee para 2020, va a estar bien. Por mi parte, estoy tranquila esperando alguna posibilidad y viendo en qué lugar me coloca la gente.


¿Qué tipo de proyecto te gustaría desarrollar? ¿Más por el lado periodístico que del entretenimiento, por ejemplo?

No me cierro a nada. Me gustaría hacer algo de lo que hago en la radio que es muy variado y que toca muchas historias de vidas y ponerlo con imágenes en alguna plataforma, en un informativo, no sé. Ahora se hace mucho, pero desde hace tres años nosotros damos visibilidad a ONGs o personas anónimas que hacen cosas muy valiosas. Soy curiosa y me intriga la historia de vida de personas comunes que aportan a la sociedad desde su lugar. Tengo muchos intereses, desde el mundo rural a las entrevistas, lo deportivo... Quiero jugar con esa versatilidad


Últimamente, además, estás fijando posición sobre algunos episodios de la actualidad. ¿Cómo se fue desarrollando ese perfil?

A eso hay que animarse. Pero también hay que hablar con propiedad y estudiar los temas. Para empezar me paro en un lugar de respeto de todos los puntos vista, pero al mismo tiempo lo siento como una obligación. Tener un micrófono es una gran responsabilidad. Al comunicador o periodista siempre le buscan el color político o la preferencia de fútbol. Yo tengo afinidades personales por crianza o por conocimiento. Con el presidente electo, por ejemplo, me crié en el mismo colegio y curtimos el mismo balneario (La Paloma). Pero también tengo afinidades con personas del Frente Amplio o del Partido Colorado. No quiero caer en nada que me nuble el pensamiento crítico.


Hace poco tuviste una opinión muy dura sobre Carlos Moreira...

Sí, para mí tiene que renunciar. No se puede presentar como candidato a la Intendencia de Colonia. La están poniendo a Beatriz Argimón en un lugar incómodo, levantando sola esa bandera. Un partido que se quiere proyectar al siglo XXI no puede permitir ciertas conductas. No estamos hablando de un tema judicial, donde fue eximido de responsabilidades. La ética va por otro camino.


Él argumenta que mantenía una relación sentimental con la edila de la grabación. ¿No te convence el argumento?

Apareció un audio que alguien tomó del ámbito privado y lo expuso. Hasta ahí yo entiendo que Moreira vaya a la justicia y dé su versión. Pero lo que en ese audio se escucha son prácticas que pasan. Hay una naturalizaciòn de un comportamiento antiético. Por más que quizás no haya sido el caso, se habla explícitamente de favores sexuales por pasantías. Un jerarca nunca puede mezclar su función con una relación, ni en broma. Es una cosa seria, No está bien. No tengo nada personal contra Moreira, pero si una bandera me pongo, es la de generar el cambio cultural. Mi camino va por el lado de ser alguien que sirva para algo. El rol del comunicador, para mí, tiene que ser activo en lo social y marcar conductas. Hay que intentar ser la mejor versión de nosotros mismos y exgir a quienes nos representan que sean coherentes.


Con Óscar Andrade también tuviste un contrapunto...

Sí. A Andrade lo invité y cerramos el ciclo el año pasado. Él había dicho que la fórmula Lacalle - Talvi era British - British, alimentando la grieta. Yo también fui al British y lo invité para disolver esos prejuicios porque así como él los tiene conmigo, yo puedo tenerlos con él. Tuvimos una charla muy productiva. La mejor parte de la entrevista fue al final porque me di cuenta de que Óscar nunca me miró. Hablaba y miraba para otro lado. No sé si es su forma de ser o no quería entrar en un diálogo más directo. A partir de ahí cambia el tono y hubo puntos de encuentro con lo que decíamos. Óscar Andrade me parece un ser excepcional y sin embargo, estoy en las antípodas del pensamiento comunista. Pero lo entiendo, lo valoro, lo respeto y lo defiendo.


Cuando Claudia García fue desvinculada deTelemundo, también hiciste una editorial, ¿por qué?

Porque me parece importante que la gente sepa que quienes estamos en los medios dependemos de la temporada o de si aparece o no el sponsor. Muchas veces nos critican el "chivo" pero sin ellos no hay programa. Y me pareció muy delicado que después de tantos años en una empresa, se le diga "te vas, vamos a renovar". Nuestros despidos son públicos. Cuando a alguien lo despiden de una empresa y es un ser anónimo, nadie se entera. Pero en nuestro caso, quedamos en la vidriera y todo el mundo opina. El caso de Claudia me disparó la necesidad de decir estas cosas y llamar a un cuidado.



Fuente: Sabado Show

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